miércoles, 3 de diciembre de 2008

Quién decimos que somos

Recientemente me voy encontando con casos a los que se les etiqueta de una manera y no pueden sino creer ser aquello que se les dice. Me explico: siempre en tu casa se dijo que valías para la medicina pues tu familia es de médicos y tú no tuviste mayor pensamiento que entrar a ese sano gremio...
Tu madre en tu casa siempre dijo que serías una fracasada en tus relaciones afectivas y te has visto tan determinada por los desafortunados comentarios maternos que cada vez que empiezas una relación, recuerdas lo que dijo tu madre y terminas rompiendo sin saber porqué...
En el Colegio una serie de compañeros empezaron bromeando a decirte que tu orientación era la homosexualidad y sin pensarlo ni decidirlo por tí mismo, has creído que de verdad lo eres, sin opción a creer lo contrario...Muchas veces me comentado en este Blog la importancia de lo que dicen las personas que tienen autoridad: los padres de sus hijos, los profesores de sus alumnos, los parejas de sus consortes, los amigos de otros amigos, de tal manera que influyen primero en los pensamientos del otro de tal manera que el afectado termina creyendo realmente que es lo que los otros dicen. Si te han dicho que eres tonto, terminas creyéndotelo y cualquier comportamiento se ve determinado por tu creencia. Te dices que eres gay y aunque no has tenido oportunidad de una relación hetero, tu comportamiento es gay; te dicen que eres listo y te ves avocado a estudiar como energúmeno para dar la talla de la figura que los demás han creado en de ti y en tí.
Querido lector 1, 2, 3, 4, ó 5: ¿Quién eres? ¿El que los demás dicen que eres o tú mismo? Conócete profundamente, acéptate si te han predeterminado y supérate quitando la falsa imagen, la pobre personalidad que te han impuesto y SÉ TU MISMO. Te aseguro, te apuesto que vivirás con una mayor libertad, autenticidad y felicidad. Hasta pronto...