martes, 17 de noviembre de 2015

El silencio de los Musulmanes

Me hago eco de este excelente artículo, para estos momentos humanos, políticos, militares en Europa.

Fuente: http://www.muycapaces.com/?page_id=2770

Este texto es del Dr. Emanuel Tanay, nacido en 1928, judío sobreviviente del Holocausto, y conocido y muy respetado psiquiatra forense radicado en los EUA).


Un hombre, cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial, fue propietario de una serie de grandes industrias y haciendas. Cuando se le preguntó ¿cuántos de los alemanes eran realmente nazis?, la respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo.
“Muy pocas personas eran nazis en verdad” dijo, “pero muchos disfrutaban de la devolución del orgullo alemán, y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo era uno de los que sólo pensaba que los nazis eran un montón de tontos.
Así, la mayoría simplemente se sentó a dejar que todo sucediera.
Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los nazis eran dueños de nosotros, se había perdido el control y el fin del mundo había llegado. Mi familia perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los Aliados destruyeron mis fábricas…

Se nos dice que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir en paz. El hecho es que los fanáticos dominan el Islam, tanto en este momento como en la historia. Son los fanáticos los que marchan. Se trata de los fanáticos los que producen guerras. Se trata de los fanáticos los que sistemáticamente masacran cristianos o grupos tribales en África y se van adueñando gradualmente de todo el continente en una ola islámica. Estos fanáticos son los que ponen bombas, decapitan, asesinan. Son los fanáticos los que toman mezquita tras mezquita.

Se trata de los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación y la horca de las víctimas de violación y los homosexuales. Se trata de los fanáticos los que enseñan a sus jóvenes a matar y a convertirse en terroristas suicidas. El hecho cuantificable y duro es que la mayoría pacífica, la “mayoría silenciosa” es intimidada e imperceptible.

La Rusia comunista estaba compuesta de los rusos, que sólo querían vivir en paz. Sin embargo, los comunistas rusos fueron responsables por el asesinato de cerca de 50 millones de personas. La mayoría pacífica era irrelevante

La enorme población de China era también pacífica, pero los comunistas chinos lograron matar la asombrosa cifra de 70 millones de personas.
El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era un belicista sádico. Sin embargo, Japón asesinó y masacró, en su camino hacia el sur de Asia Oriental, en una orgía de muerte que incluyó el asesinato sistemático, a 12 millones de civiles chinos, la mayoría muertos por espada, pala y bayoneta.

Y, ¿quién puede olvidar Ruanda, que se derrumbó en una carnicería?…
¿Podría no ser dicho que la mayoría de los ruandeses eran amantes de la paz?

Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples y contundentes. Sin embargo, a pesar de todos nuestros poderes de la razón, muchas veces perdemos el más básico y sencillo de los puntos:

Los musulmanes amantes de la paz se han hecho irrelevantes por su silencio. Los musulmanes amantes de la paz se convertirán en nuestro enemigo si no se pronuncian, porque al igual que mi amigo de Alemania, se despertarán un día y encontrarán que los fanáticos los poseen, y el fin de su mundo habrá comenzado.

Los alemanes, amantes de la paz, japoneses, chinos, rusos, ruandeses, serbios, afganos, iraquíes, palestinos, somalíes, nigerianos, argelinos, y muchos otros han muerto a causa de que la mayoría pacífica no se pronunció hasta que fue demasiado tarde.
En cuanto a nosotros, que somos espectadores ante los eventos en desarrollo, debemos prestar atención al único grupo que cuenta: los fanáticos que amenazan nuestra forma de vida.

Por último, cualquiera que duda de que la cuestión sea grave y elimina este mensaje sin reenviarlo, está contribuyendo a la pasividad que permite a los problemas expandirse. Por lo tanto, entiéndete un poco a ti mismo y envía esto una y otra vez!

Esperemos que miles de personas, en todo el mundo, lean y piensen sobre él, antes de que sea demasiado tarde.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

5 preguntas que nunca nos hicimos sobre Siria.

Van por delante unas aclaraciones personales, perdonad la extensión que te ruego que finalices:

1º Yo mismo soy emigrante por estudios desde adolescente y he vivido en varias naciones Europeas y en EEUU. Ahora vivo, trabajo y estoy casado con una española y tengo familia. No estoy nacionalizado, pero sí soy residente legal de la Unión Europea.
2º Nunca me he sentido discriminado ni insultado en más de 35 años salvo un par de excepciones por gente poco educada y todavía menos culta.
3º Me siento orgulloso y agradezco el trato que me han dado los europeos y en particular los españoles y apruebo su sistema democrático, sus instituciones y soy defensor de sus valores, sus símbolos nacionales y sus tradiciones, aunque no esté particularmente muy satisfecho del funcionamiento de ciertos sistemas.
No estoy en contra del recibimiento de refugiados; al contrario: muchos europeos a lo largo de su historia han tenido -tienen- que emigrar y han sido - y son- recibidos de manera digna en la mayoría de los casos.
5º Deseo de corazón que este problema encuentre una urgente, proporcionada y humanitaria solución. Mi familia misma se ha ofrecido a ello a través de una ONG cristiana.

Estos días estamos viviendo una información apabullante sobre los pobres emigrantes de Siria, con sus familias, sus abuelos, sus mujeres y sus niños. Quiero hacerme unas preguntas que NO leo en prensa, NO escucho en radio y NO veo en informativos de T.V. Sólo en pocas conversaciones privadas o en contados mensajes del Facebook u otras redes sociales.

1º Soy asiduo vespertino del zapping de canales de noticias de TV extranjeros, de entre ellos 3 que son de naciones orientales y cultura/religión musulmana. Ninguno de ellos se preocupa, habla o se refiere a CUÁL ES EL ORIGEN DE SU PROBLEMA. Ponen la mira del problema en Europa.
2º Los Sirios huyen de su país por culpa del Daesh ("los que aplastan"), o el mal llamado EI. (Estado Islámico). Los terroristas no son ningún EI y nosotros lo estamos legitimando con ese nombre. El problema empieza en Siria y no en Europa.
3º Ninguna rica potencia Oriental o Musulmana ha tomado la responsabilidad internacional o humanitaria de acoger a estos emigrantes (si acaso, permiten su paso). Su religión y tradición también tienen el mandato de acoger al refugiado. No he visto en ellos ninguna actitud de responsabilidad en esta situación de urgencia humanitaria, para recibir e integrar refugiados de su propia cultura/religión.
4º Europa se ha convertido -hoy por hoy-, en una ideología soft de "cumplir derechos con los extranjeros y de NO pedir los mínimos deberes a los emigrantes". Me remito al tema de la inseguridad terrorista de los pueden entrar a diario a Europa. Me remito a que cuelgue una camiseta que reza: "Vergüenza de Europa". Me remito al sentido de culpabilidad infundada que nos hemos creado. Una foto vale más que mil palabras.
Origen foto: http://bousla.net/es/?p=85
5º Casi nadie ha sacado recientemente imágenes de los cristianos martirizados en Oriente; nadie habla hoy de los guetos creados por ellos mismos pues NO se quieren integrar en nuestras sociedades occidentales a pesar de las generaciones, contadas excepciones, -como siempre-. Nadie habla hoy de lo imposible que resulta construir una Iglesia de cualquier religión que no sea la suya en muchas de sus dictaduras radicalizadas. Nadie habla hoy... más que de los DERECHOS de Siria, pero no de sus DEBERES.



lunes, 17 de agosto de 2015

miércoles, 5 de agosto de 2015

http://www.valorapoliticos.com/vp/htm/Rankings.php?tc=1#

Os recomiendo este enlace y las pestañas superiores. Ante la imposibilidad por falta de tiempo para publicar, os sirve para estar haciendo comparativas antes de las elecciones. ¡Feliz mes de agosto!



viernes, 24 de abril de 2015

VOTA o no te quejes: a un mes de las elecciones de mayo de 2015


Inserto este excelente Mapa de la Corrupción en España: 

http://www.elmundo.es/grafico/espana/2014/11/03/5453d2e6268e3e8d7f8b456c.html

Felicidades a El Mundo y sus periodistas Olalla Novoa, Verónica Ramírez, Marta Ley, Luis Sevillano (Desarrollo) y Manuel González (Desarrollo) por su trabajo.


Desde este humilde Blog que pasa ya las 18,000 visitas, desde hace años vengo abogando por que se reflexionara y rompiera el biparditismo en España. Parece que eso es lo que revelan las engañosas y manipulables estadísticas. Que sea lo mejor para el País, el Ciudadano y en especial para las Familias que lo pasan mal. Haz justicia con tu voto. Después no te quejes del país que tienes; de los corruptos que te gobiernan; de la desigualdad de las leyes y de los recortes sociales. Tú los votaste y eso es lo que te mereces. 


jueves, 1 de enero de 2015

Próspera humildad: ¡Feliz Año 2015!

La humildad, cuando es autentica y sincera, conmueve desde la sencillez. Ya en su etimología nos refiere a lo esencial, a la tierra. Porque la palabra humildad procede del latín humilis, y esta a su vez de humus: aquello de lo que la naturaleza se desprende y que a su vez la enriquece, la fertiliza y la hace crecer.
La humildad nos habla de liberarnos de lo accesorio para poder desarrollar lo esencial. Nos invita también a darnos cuenta de que son precisamente nuestras limitaciones las que  nos hacen humanos, y que gracias a ellas podemos tomar consciencia de lo que nos queda por hacer por crecer. Por ese motivo, la expresión sincera de la humildad no es signo de ingenuidad o debilidad, más bien todo lo contrario: lo es de lucidez y de fuerza interior.
Lejos de ser frágil, la humildad nos muestra la grandeza de la persona que la manifiesta, precisamente porque nace del sentimiento de la propia insuficiencia: siempre hay algo o alguien de quien aprender, siempre es posible hacer las cosas mejor, siempre uno puede cuestionarse el valor y sentido de lo que está haciendo en su vida personal y profesional, y desde allí afrontar nuevos retos, desarrollar nuevas posibilidades, aprender nuevas lecciones o construir nuevos puentes. Por este motivo, la humildad va de la mano de la conciencia y tiene un enorme poder de revelación porque desde ella las perspectivas de pensamientos y de actuación son infinitas, ya que nacen del sentido común, de la duda razonable, de la desnudez que reconoce que aún queda mucho trabajo por hacer, siempre, para encarnar la calidad en todas sus dimensiones: en uno mismo, en la relación con el otro, en nuestros actos o creaciones, en la vida.
Afortunadamente, la riqueza que genera la humildad no se apalanca en la droga del éxito que tanta adicción genera, y que es como un pozo sin fondo o como la zanahoria que se mantiene a distancia constante de la nariz y que hace que el burro tire del carro hasta que revienta de puro agotamiento movido por una quimera. Quizá por este motivo, la humildad tiene mucho más que ver con el cumplimiento que con el éxito: con cumplir con el deber, con lo prometido, con lo acordado, con hacer bien lo que se debe hacer, lo que toca hacer, lo que es necesario. Luego, el humilde no se vanagloria o no se distrae con sus logros, sino que sigue trabajando y disfrutando con su tarea, como no, sabiendo que el éxito no es un fin en sí mismo, sino un síntoma al que no conviene prestar demasiada atención porque no solo despista, sino que aturde y hasta puede generar una severa y aguda idiotez y ensimismamiento que se manifiestan como consecuencia de la adulación colectiva.
Tampoco conviene confundir la humildad con la falsa modestia, que no deja de ser una vanidad sumamente hipócrita, ya que precisamente la humildad es lo contrario de la vanidad. Y mientras esta nos ciega, nos aleja de la realidad y nos separa de los demás, la humildad nos revela y nos pone en contacto con lo real, con lo esencial, con lo autentico que podemos encontrar en lo exterior y en nuestro propio interior.
Su expresión se manifiesta en las pequeñas cosas, en los detalles, en códigos de comunicación para nada aparatosos, sino sencillos y básicos, pero de enorme valor para el que los recibe. Así esos detalles humildes se convierten en regalos que son acaso aquellos a los que damos más valor, porque son auténticos. Con el tiempo, son estos obsequios los que recordamos con la perspectiva que nos va dando la vida, y sabemos que esos y solo esos regalos, son los que quedan porque están en la memoria, más allá de la materia, y nada ni nadie no lo puede quitar. Hoy, que casi todo está al alcance de nuestra mano, sea en efectivo o en cómodo plazos, olvidamos el valor de lo esencial, que no se paga con dinero y que es humilde en su esencia, pero de valor no cuantificable, a veces incluso infinito. Los ejemplos son múltiples...
Saber escuchar; brindar a alguien nuestra receptividad silenciosa, acallando nuestra propia necesidad de hablar; abriéndonos a la necesidad del otro de saberse atendido, acompañado, respetado, es sin duda un gesto de humildad que fertiliza la relación y enriquece el valor de la amistad. También una simple sonrisa sincera nos lleva a la complicidad, al juego, mejora cualquier encuentro y hasta puede cambiar el signo de una agria conversación o relación.
La gratitud es también un precioso regalo que nace de la humildad y del reconocimiento del otro. Con ella crecen las dos partes que han participado del intercambio amable. Que poco cuesta agradecer y que agradecida es la gratitud.
Y que decir de las caricias, de la ternura. Ella son en su esencia pura humildad, pues nacen de la piel, de la desnudez y nos remite a lo esencial. En ellas nos reencontramos y expresamos lo que las palabras no alcanzan a nombrar. También saber callar; no molestar; no estorbar es un valioso regalo humilde. Dejar al otro en soledad cuando ese es su deseo. Librarle del consejo que no desea, de la ayuda que no ha solicitado o de la compañía que en ese momento le estorba, y que a veces nos cuesta tanto entender porque nos supone aplicarnos a nosotros la misma receta y entender a ese silencio o soledad tan temidos hoy. Respetar la necesidad de soledad del otro puede ser un gran regalo que nace de la humildad en este tiempo donde uno de los mayores bienes escasos es el silencio y la tranquilidad.
La lista de 'regalos humildes', pero de enorme valor sería interminable. Abundan por doquier, son económicos y fertilizan toda relación; es decir, son prósperos porque nutren la esencia, el ser del que los da y del que los recibe. No necesitan objeto material de intercambio, y solamente dependen de nuestra disposición hacia el otro, incluso hacia nosotros mismos. Por ello vale la pena ponerlos en practica, porque además son sumamente saludables: estimulan la imaginación, la confianza, el respeto, el compromiso y la alegría, entre muchos otros activos tangibles. Quizá en ellos reside buena parte de la calidad de vida y de nuestras relaciones.
Alex Rovira Celma

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Un año de bipartidismo: o me enamoras o ahí te quedas. Y ante una posible segunda caída económica.

Sin tener necesidad más que de leer mucho y de variadas fuentes nos preguntamos qué pasa en estos días con la bajada del petróleo, la caída del rublo, la subida del dólar y los metales preciosos. Años antes de la crisis y dentro de ella, hablamos en este Blog (ved anteriores entradas), de la posibilidad de que la crisis fuera una W. Ya hemos caído una vez, aparentemente subido y ahora, ¿estaremos por caer otra vez en la segunda V? Es porque personalmente no he visto que en estos años se haya puesto la más mínima solución macro-económica para ayudar a las familias, pero sí para sostener a los Bancos, a los Gobiernos, a los Partidos políticos o a sus adláteres del poder económico. Creo que estamos en una burbuja dentro de la mal irresuelta burbuja y esperemos que no vuelva a estallar para daño de los más pequeños, -como suele ocurrir-.

En este escenario y a la sazón, surge en España una tercera posibilidad que hace temblar al secular bipartidismo español. No ha podido surgir en mejor momento: desestabilidad y precariedad económica; hartazgo por la corrupción; descrebilidad política...

Hace años una buena madre vino a mi consulta a preguntar qué hacía con su hijo que tristemente le había perdido el respeto levantándole la mano... -Cuando un hijo te levanta una vez la mano, lo hace una segunda y una tercera...-. Yo creo que los partidos políticos nos han levantado la mano una y otra y otra vez y por ello no creemos en ellos. Hemos dejado que nos pierdan el respeto. Como no haya una auténtica revolución y conversión sincera de los dos partidos que se han ido repartiendo el poder a través de los siglos, se espera una fuerte tercera irrupción en el teatro de la política. Los latinos solemos pensar en momentos de pasión con el riñón y poco con la cabeza. Los partidos tienen un año para mostrar sus mejores cartas y su más sincera conversión y renovación. Si no lo hacen, si no nos vuelven a enamorar, a ilusionar, a conquistar, veo muchas ciudades en manos de ilusionados ciudadanos desconocidos, pero inexpertos, sin preparación para gobernar. Dice el refrán: "Que los santos recen por nosotros, los sabios nos enseñen, pero que los prudentes nos gobiernen".

Al levantarse de la silla de mi despacho, aquella madre se quejó: "-Yo no merezco esto; debería estar en otra casa con otros hijos que me respeten-". Y pensé para mis adentros: Ud. los educó, Ud. le ha permitido que le levante la mano y lo mejor: no conoce otras casas y otros hijos. A veces es mejor luchar por un cambio, o irse, o quedarse con la malo conocido que lo bueno por conocer. Prudencia y cabeza al decidir.

Bipartidismo: ¡o me vuelves a enamorar o ahí te quedas! Y suerte con la crisis. Ojalá me equivoque.

jueves, 20 de noviembre de 2014

La violencia como respuesta a Ayotzinapa: NO TENGAMOS MIEDO.

"Quien mata a espada, a espada muere". Sin duda soy uno de los millones de mexicanos indignados, hartos e irritados por la desaparición y falta de respuesta eficaz y pronta de las Autoridades responsables de la Seguridad del Estado. Nos hace recordar los tristes hechos de la Plaza de las Tres Culturas. Es obligación del Estado velar por nuestra Seguridad. Un derecho Constitucional. Y parece que México no avanza en Seguridad desde entonces. Retrocede.

Sus familias claman, lloran, pero no piden ni aspiran a la violencia como respuesta. Sólo piden/pedimos que los devuelvan vivos. La violencia del pueblo, les causará más dolor. Como ex-profesor Universitario estoy totalmente en contra de que los estudiantes, jóvenes de cualquier grupo, y ciudadanos en general, usen la violencia de cualquier tipo para manifestarse para pedir justicia por nuestros estudiantes desaparecidos. 

Me parece cobarde por parte de cuadrillas el cubrirse la cara con capuchas, la destrucción de Estamentos civiles o gubernamentales con pasamontañas, la violencia de la caterva cubierta de pañuelos contra las fuerzas de orden, a pesar de su dudosa eficacia al servicio de nuestra seguridad.

La verdad y la justicia NUNCA TIENEN MIEDO. La verdad siempre va de la mano de la razón y la razón nunca abraza a la violencia, a menos que no haya otra solución (elecciones anticipadas, destitución de cargos de seguridad, renovación de las Fuerzas del Orden, etc.) por esta causa justa y estando los ofendidos en proporción de posibilidades. Si estos grupos de protesta se exceden, cuando menos están usando parecidos medios de violencia que los que han hecho desaparecer a nuestros añorados estudiantes. Y como respuesta, pueden sufrir una violencia desproporcionada a corto o medio plazo con resultados lamentables para ellos y sus familias.

Demostremos la ruindad, la vileza y bajeza de los autores de los que todos los días nos hacen sentir inseguros en un país donde el 99% de la población mexicana es noble, pacífica, trabajadora. Demostremos en número, en símbolos, en valentía,  la disconformidad, la impotencia, la ignorancia de las Autoridades que omiten respuestas coherentes a este sobrecogedor suceso. Seamos tajantes y activos en la participación. No nos quedemos con los brazos cruzados. Creemos conciencia nacional, pero no violencia nacional. Protesta, acude, alza tu voz, pero pacíficamente. La paz crea paz. La violencia engendra violencia.

Sé un Ghandi; imita al hombre del tanque en la Plaza de Tiananmen, aspira a nuevos movimientos políticos que no han usado la intimidación, la agresividad, el atropello para que les devuelvan justicia. No sea que el pacífico e inocente maestro de Galilea tenga razón y nos recomiende: "México: guarda tu espada: quien mata a espada, a espada muere".