martes, 7 de junio de 2011

Ignorante propuesta a "tomalaplaza.net" y acampadas.

Estimados acampados:
Os he seguido varias veces personalmente en La Plaza 15 de Maig o Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Os he seguido por la red incansablemente. Pero percibo que todos estamos un poco cansados, quizás agotados de estar subiendo río arriba sin apenas conseguir resultados concretos. Más bien denoto que poco a poco la corriente de los Medios nos arrastra río abajo para perdernos irremisiblemente en la mar de la descoordinación y la nada, del olvido.
En mi condición de filósofo aprendiz, deseo darnos una o dos recomendaciones, quizá tres para lo que nos resta:
1º.- Esto no es el s. V a.C en Atenas. Por lo tanto, las ideas asamblearias necesitan otra metodología más rápida y eficaz para ser aprobadas. Y que sean propuestas realistas. Se tienen que notar progresos reales y concretos.
2º.- Necesitamos buscar la legalización ya: estamos luchando en balde contra un sistema legal y nuestras propuestas tienen que correr por sus vías aunque estemos en contra de ese propio sistema. Cuando tengáis -tengamos fuerza legal-, entonces se arrepentirán de no creer en nosotros. De que somos capaces de cambiar este paradigma. A veces creo que estamos escribiendo en Braille y ellos leyendo en un Ipad... acerquémonos a sus métodos para poder con ellos. Es más eficaz tener el enemigo dentro, oculto, silencioso. Recordad el caballo de Troya.
3º.- "Lo poco gusta. lo mucho agota". No podemos cambiar siglos de pensamiento, décadas de cómodas costumbres, lustros de formatos de economías y bancos en 15 ó 20 días. Las grandes revoluciones de pensamiento en la historia comienzan como la vuestra, pero necesita concretarse a la velocidad que pide la sociedad de hoy. Quizás deberían de unirse todos los "Toma la Plaza" de España, de Europa, del Mundo y crear resoluciones concretas y aceptables. Legales y mejor organizadas. Y entonces, proponer y cambiar.
¿Qué va a ocurrir? Con suerte, estas manifestaciones, estos emplazamientos, sean la mecha que enciende el fuego para algo mejor. De verdad, necesitamos un sistema político y económico más ético y moral. O que vosotros -nosotros- representemos el Canto del Cisne de un paradigma que nos ha aplastado para seguir triunfando por décadas, hasta que nuestros hijos o nietos se atrevan -otra vez-, a organizar algo mejor, en lo que nosotros seguimos fracasando.