lunes, 27 de septiembre de 2010

Acerca de la red I (en latín clásico: De Retis I pars).

Este verano he tenido que trabajar. Ya sé que parece una queja, pero para los tiempos de paro en que vivimos, es una bendición. Trabajé dando repasos en una Academia para alumnos que se presentan al examen de la Selectividad para poder ingresar a la Universidad. Ahora ya estoy otra vez muy ocupado con la Universidad.
Pues os cuento: quizás porque he tenido más tiempo para fijarme, o quizás porque ellos han tenido más tiempo para demostrarlo, he observado lo enganchados que se encuentran nuestros jóvenes a internet, y en particular, a las redes sociales.
Ejemplos: dos felices alumn@s mías que han estado junt@s toda la mañana, en clase, en el descanso, en el bar... se despiden diciendo: conéctate esta tarde a tal red social y vótame y escríbeme muchos comentarios. Otro que felicitó a su entrañable amigo con un abrazo por su cumpleaños, le dijo que llegando a casa lo felicitaría también por el muro (de internet). Y que avisaría a sus amigos para que lo hicieran. Finalmente, he tenido un caso de una adolescente que estaba triste y rabiosa porque tenía menos "amigos" en la red que la más famosa de su clase: la otra tenía más de 500 amigos virtuales...y ella sólo 400. Hablaban de granjas, de cuidar y comprar peces, votaciones en contra y a favor de personajes públicos sin relevancia; hábitos de vida, gustos personales como que "a mi me gusta comer directamente del bote de nata" para que sus amigos se unieran a ese gusto: "A 22 amigos le ha gustado esto"...
He utilizado conscientemente el verbo "enganchados" a la red, pues de verdad creo que el tiempo y el uso que nosotros o nuestros jóvenes damos a la web es exagerado y muchas veces inútil. Están atrapados en esta red como un pez, encadenados a los tobillos de las redes sociales e inutilizados por esta telaraña virtual. Hoy por hoy no eres nadie si no estás dado de alta en tal red social o si no escribes un blog o tienes una web... ¿Qué nos pasa? ¿Que nos está pasando? ¿Qué les pasa a nuestros jóvenes y a la sociedad que sin la Red... no somos nadie? Bueno, es una reflexión que quería compartir después de unos meses de sequía, por cierto, en la red. Así me obligo a engancharme más y a escribir pronto una segunda parte. Recuerdos.

5 comentarios:

Haideé Iglesias dijo...

¿Necesidad de sentirse importante? ¿Tapar la inseguridad? ¿Pensar que así no estamos tan solos?
:) Cuando hay dependencia siempre hay una anomalía emocional, y en este caso es el gran vacío que hay en la cultura que nos toca vivir, para te ella. Sólo importa el número. Porque el número su puede enseñar, El amor no. No se si me hice entender :)
Un abrazo y bienvenido :)

AdA... dijo...

Saludos y encatada de volver a leer y además ¡menudo tema!

Desde luego, me sumo a lo que apuntas y a lo que señala H, Iglesias.

La rede, como tantas cosas (supongo que todas) tiene su doble filo. Si a los que nos ha cogido ya mayorcitos (como una servidora) tal vez, le ha servido para "engancharse y seguir el carro de lo que, digamos, es nuevo" y seguir con los tiempos como se dice. (además de para escribir y compartir lo que me gusta, claro) a los más jóvenes les ha dado mucho, pero les ha cerrado o está cerrando, campos no virtuales que pueden ser esenciales a la experiencia y crecimiento sano de la persona. Porque si son cerradotes, aún los encierra más... La pantalla, supongo es, como las copas que algunos se toman para coger ánimo o carrerilla en reuniones ¿no? y no sé yo qué es peor. Porque si en persona, eres capáz de crearte personajes y fantasmas, por la red, no digamos...

Los padres, pueden estar al loro e ir dosificando, Pero fíjate que ya están imponiendo casi, en las escuelas, desde primaria, el aparatejo. A mí me da miedo, que como pasó con las calculadoras, los niños pierdan tanto "arte esencial" en tantos campos...

Pero después de esto que digo: Sinceramente, a aparte de lo que podamos controlar o ir reteniendo a nuestros hijos, procurando un equilibrio, esto, no hay quien lo pare.

No me van las redes ESTIMO MI LIBERTAD E INTIMIDAD. y me da que son hasta peligrosas en muchos sentidos... son como los chips que aún no han conseguido meternos ¿NO?


Anédota:

No hay cosa que me disguste más que las "cartas" masivas, impersonales. Me pregunto, como alguien que te respeta y aprecia, que es un amigo, se permite meterte en un paquete, por ejemplo, y decir:

¡Felices pascuas! os quiero

¡por Dios!


Bueno, perdona el tostón, ya me conoces un poco y sabes lo que me gusta hablar.

Un abrazo:)

El aprendiz de filósofo dijo...

Haideé:
Gracias por tu fidelidad y tu tiempo.
Efectivamente: en una segunda parte quiero indicar las posibles causas que tú ya apuntas con tanto tino.

Que sepas que sigo cuando puedo tus Post que me parecen muuuuuuuy buenos. Un beso desde Valencia.

El aprendiz de filósofo dijo...

AdA:
Sí, menudo regreso; espero que para bien y sin apasionamientos.
Creo contigo que la red en muchos sentidos nos puede ayudar a socializarnos de alguna manera si ella después nos lleva a un trato personal y humano. Creo que nos perdemos mucho con el encuentro cara a cara.
Hace dos días decía a mis alumnos de Traducción en la Universidad que hemos perdido la costumbre de escribir cartas o postales de puño y letra. Ahora todo es por la red.
Todo cambia y esperemos que sea para nuestro bien y el de la sociedad que estamos preparando a nuestros hijos.
Un beso como siempre por estar ahí.

Anónimo dijo...

Querido hermano,
creo q tu y yo no tenemos escapatoria, la red es la manera mejor de comunicarnos rápida y económica, es más quisiera q fuera más tiempo, pero bueno, cada uno tiene sus ocupaciones! Te extraño en persona, Gaby