domingo, 25 de enero de 2009

Perder el miedo a responder tus preguntas.

Hace unos cuantos días lo dije a mi mujer. Hace otros tantos lo comenté a mis alumnos de la Universidad... (-por cierto, a estudiar mis asignaturas). Estoy deprimido; ¡la gente no devuelve mis saludos! Por más que me esfuerzo por saludar con un cordial y sincero ¡Hola, Adiós, Buenos días!, me miran con extrañeza y pasan de mí. Lo he intentado en el Ascensor de Centros Comerciales, en el Bus, en el Tren... y he fracasado.

En mi investigación de campo he descubierto un preocupante enemigo: los cascos. Los hay pequeños, modernos, que despistan y no se descubren a primera vista, los conectados a los móviles o los Mp3-4, para uno o dos oídos... ¿Porqué un alto porcentaje de usuarios lleva cascos?

A veces creo, pienso, que es porque no queremos escucharnos a nosotros mismos. Creo que todos tenemos un miedo natural e innato a responder y/o a postergar la respuesta a las acuciantes preguntas que nos hacemos para poder resolver los problemas que todos llevamos en el interior.

Una de las mejores aportaciones que te aporta el Asesoramiento Filosófico es que te ayudará a escucharte primero y segundo, a responder correctamente a esas preguntas. Si tenemos la suerte de contar con un Asesor que ejerza de compañero, de amigo, de asistente, de testigo, iremos siguendo un veraz camino de autoconocimiento y de autorespuestas.

Las mejores respuestas están en tu interior. Pues lo mejor de ti mismo está dentro de ti. Pero hay que saber buscarlo y extraerlo. Y para eso, cuenta con la mano desinteresada de quien te puede ayudar a conocerte y a responderte sin intereses.

Bueno, queridos vecinos y "casco-usuarios". No tengo nada en contra vuestra. Sencillamente os pido a los cuatro vientos... ¡Devolvedme el saludo! Hasta pronto y perdón el retraso, fieles y habituales 5 lector@s.

11 comentarios:

bahhia dijo...

Por mi experiencia personal, mientras estaba deprimida e iba a trabajar iba encerrada en mi mundo, bueno más que encerrada, me aislaba a través de los cascos.

Tras mi recuperación, voy sin ellos, porque me gusta observar, sentir ... todo lo que me rodea. Es cierto que a veces me los pongo, pero rara vez y sólo cuando realmente me apetece relajarme escuchando la música.

Saludos!

El aprendiz de filósofo dijo...

Hola Bahhia:

Así es Bahhia: no es que sea enemigo de los cascos... pero creo que en el fondo demostramos una soledad inmensa.

Gusto que nos visites y siempre bienvenida

vayeciyos dijo...

Muy interesante este ultimo tema.

Yo soy un defensor de los cascos pues me he convertido en un loco melómano; pero quiero aportar mi humilde experiencia en este tema:

me he dado cuenta de que mi "pasión" por escuchar música con cascos por la calle, en los largos viajes de autobús, de camino a clase... se encierra en un ciclo constante de gusto y disgusto. Es decir paso temporadas en las que me gusta escuchar música de este modo y temporadas en que no lo soporto alternándose una y otra vez. Ya había escuchado esta opinión que nos trae el aprendiz de filósofo, y por ello había relacionado este ciclo con el hecho de escondernos de nuestros problemas en el "ruido" evitando el silencio que nos hace reflexionar, pero que es al mismo tiempo tan necesario.

Gracias César por esta ayuda a la reflexión y al silencio.

the_xerophuss dijo...

PERFECTO!

César A. Castillo dijo...

vayeciyos:
Nada tiene que ver que puedas escuchar música o leer un libro en los viajes cortos o largos... es una mera reflexión al porqué de este uso tan generalizado y discriminado cuando apenas tenemos 2 minutos de espera...

Gracias the_xerophuss por tu PERFECTO

vayeciyos dijo...

Simplemente me refiero a que después de un tiempo en el que evito esa posibilidad de reflexión termino necesitando el silencio para reflexionar y por ello dejo de escuchar música.

No se si me explico, el caso es que me es muy interesante la reflexión.

César A. Castillo dijo...

Pues sí querido amigo vayeciyos: el mismo ser humano es reflexión por excelencia y parece que nosotros intentamos acallar esa capacidad y ese hábito. La prueba la tienes en que nuestros padres tienen más sentido común que nosotros, pues generalmente dedican más tiempo a pensar las cosas y a resolverlas...

Pues te felicito cada vez que dejas los cascos aunque sea por unas horas para poder pensar y resolver las cosas cotidianas de la vida. Lo mejor sería dejar unos ratos diarios a pensar, a observar, a descansar incluso con la contemplación de las cosas, las personas, etc.

Otro día hablaremos del uso del móvil.

Un saludo a La Lomilla, el paraíso en Sierra Nevada.

deva dijo...

Nunca uso cascos porque me atruenan la cabeza ,pero creo que aunque la música sea una distracción para los problemas ,también he de decir que cierta música y ciertas letras te conectan con tus problemas y lejos de olvidarlos aún los recuerdas mas.Lo que sí es un problema es el aislamiento de los demás.
Un abrazo

El aprendiz de filósofo dijo...

Tienes razón Deva, tengo un amigo y alumno que una canción le animó a estudiar. También es verdad que hay música que nos pone sentimentales y quizás no ayude a estar con buen ánimo... pero eso tiene más relación con los sentimientos, que ya escribimos sobre ello.

Un saludo.

Francisco Rivas dijo...

Hola Cesar acabo de dar con tu blog y sobre todo me llama mucho la atencion este post puesto que soy un "casco-usuario", y concuerdo con vayeciyos es impresionante lo agradable que es caminar por la calle con musica y hacer mercado con musica, y sabes que aprendi en este tiempo como casco-usuario a ponerle un volumen que me permita escuchar a las personas, a mi me encanta responder holas buenos dias, etc. y me di cuenta prontisimo que debia poner un volumen adecuado.

Por otro lado luego de leer el de las miradas, me di cuenta de que no soy el unico que lo hace tan amenudo, de hecho pensaba que estaba loco por mirar a las personas, por observar sus gestos y tratar de ver como se sienten.

Sabes que me paso luego?, me di cuenta que debia mirar dentro de mi mismo porque me sentia perdido. Y busque la consejeria filosofica :D. Vivo en madrid pero estoy intercambiando correos con una dra en argentina porque no sabia que aqui habian consejeros filosoficos. la historia es larga.

gracias por compartir ese dia a dia :D

El aprendiz de filósofo dijo...

Me da gusto que te identifiques con los comentarios y sobre todo que te ayuden a crecer.

Por cierto, si te interesa te puedo recomendar a algunos Asesores de Madrid que son excelentes y mejor preparados que un servidor.

Saludos y hasta cuando quieras.