lunes, 14 de abril de 2008

Aprovecha la época de prueba.

La primavera es una estación del año que siempre me trae pensamientos aleccionadores. Me explico: además del bello ambiente que perfuma la huerta valenciana con flor de azahar, el ver crecer las flores de todo tipo de árboles, observar los nuevos brotes en los rosales... siempre hay un hecho que la naturaleza nos brinda y me hace reflexionar.

Hay en la primavera dos o tres días seguidos de intensísimo viento. Aquí en Valencia, alcanza sin parar y durante esos días contínuos, los 80 ó 90 kms. hora, de manera que ramas viejas de árboles, débiles brotes de flores, y nuevas plantas sin raíz, caen por la fuerza del viento. A pesar de que esos días suelo coger un fuerte dolor de cabeza, me gusta salir a filosofar y ver las rudas olas que también golpean el mar y destrozan la antes plácida playa mediterránea.

Siempre en la vida viene a agitarte un suceso, una persona, un sentimiento extraño, a hacerte reflexionar en tus seguridades, a oponerse a tu fortaleza para que puedas medir tus fuerzas y estés listo para la primavera que se avecina. Ver en los huertos las flores caídas, las débiles y marchitas que no soportaron la prueba es bueno. Es bueno recibir durante unos días, o unas horas, una época del año o de la vida, la fuerza del viento en contra, para que nos quedemos con los frutos más interesantes, con los valores más fuertes, con las vivencias mejor preparadas quizás para cambiar página y dar un nuevo paso en otra etapa de la vida.

No te quedes fijo; inerte, sin movilidad. No tengas miedo a los retos que te presenta el viento adverso de la vida. No sucumbas. Resiste, camina. Te aseguro que los días posteriores a las rachas de viento, son los más bellos y agradecidos de la primavera. Es una lección de la naturaleza que siempre quiere vivir, mejorar y crecer.

1 comentario:

choco dijo...

Gracias