lunes, 31 de diciembre de 2007

Aprender a gustar y oler.


Sí. La sabia naturaleza nos ha dado estos sentidos para avisarnos de los buenos alimentos y de poner una señal de alarma o peligro ante los malos.

Recientemente, en estos días de festejos comentabamos que un alto porcentaje de anuncios en los medios son de perfumes. Parece que si usas el efluvio que promocionan los artistas, las modelos, los famosos, te parecerás más a ellos.

Sin desmerecer de la limpieza diaria y la necesaria pulcritud de convivencia social, me pregunto si estamos conformes con nuestro olor. Es otra manera de estar conformes con nosotros mismos. En mis primeros años de internado me decían que "debíamos oler a limpio". Sí, pero todos tenemos ese olor personal que hace que una persona se enamore de una y no de otra y que cada perfume huela distinto en cada piel. Y que cada pareja encuentre especial atracción por la acción de las feromonas, gracias a su peculiar aroma.

Aprendamos a aceptar y a disfrutar de los olores, de las fragancias, de los perfumes que nos trae una persona, una comida, un amanecer lluvioso y frío de invierno... y aprenderemos a gozar más de los sentidos que gratuitamente nos da la vida.

4 comentarios:

vayeciyos dijo...

La comida... aprende uno a comer con prisas y cuesta mucho disfrutar del sabor, y se pierde así mísmo el placer de una buena conversación en familia o entre amigos.

Ya están todos los sentidos.... ¿qué será lo próximo?

Un saludo desde Jérez!

Choco dijo...

No vayeciyos, no se acabaron todos los sentidos, queda el más dificil de entender de todos, el sexto sentido del que disponen las mujeres!!

El aprendiz de filósofo dijo...

Así es Dear Choco... por ello el siguente artículo. Un saludo a Granada y a Ratatouille.

Choco dijo...

jjeje me pillaste César!
Te puedes creer una cosa? aún no ví Ratatouille... pero cazaré ese ratón.
Bueno, voy a leer tu siguiente entrada.